sábado, 30 de julio de 2011

Tel Baruch


En cada playa del mundo el mundo acaba. Una llanura de cielo y flor de espuma conduce al horizonte y al abismo. Y hacia allí se encaminan los incautos: yo los veo luchar contra la sed y el agua, dejando atrás las cosas que han amado, las huellas que han dejado, las altas torres de la ciudad blanca. Ellos se ven titanes que rozan la victoria. Los que quedan atrás, en la orilla de sol, los ven agónicos en un lecho lejano y agitado.

13 comentarios:

Ignacio Carcelén dijo...

En las playas del sur los bañistas vieron llegar a Crusoe, le dieron sombra y comida.
Sobre la playa: las olas iban y venían, igual que anfibios, unas veces en tierra y otras en al mar.

Jonás dijo...

Bravísima!

Miguel Sánchez Ibáñez dijo...

Nitidez en tus palabras. :)

María M. Bautista dijo...

Muchas gracias a los tres.

Manuel Pujante dijo...

Me ha encantado. Me ha recordado unos versos de Pizarnik

"A tus pies donde mueren las golondrinas
Tiritantes de pavor frente al futuro
Dile que los suspiros del mar
Humedecen las únicas palabras
Por las que vale vivir."

Te sigo por aquí, un saludo.

María M. Bautista dijo...

Preciosos versos. Muchas gracias y un saludo.

El hijo del capitán dijo...

Qué grande ser incauto.
Qué grandeza la del que se gira y ve allá, al fondo, chiquitos, a la legión de prudentes.

María M. Bautista dijo...

Una grandeza peligrosa.

Blimunda dijo...

María, desde que leí esto no dejo de pensar en esa imagen que no termino de comprender, en las sugerencias y los sentidos de tu escritura. No quiero ninguna aclaración, eso nunca, pero quería que supieras que tus palabras son como un eco incompleto que gusta descifrar.
Un abrazo.

María M. Bautista dijo...

Muchísimas gracias. Me ha parecido muy bonito lo que dices sobre mi texto. Para mí es todo un halago.
Otro abrazo.

Martín Garrido dijo...

Titanes que rozan la victoria... muy interesante...

Isak Af dijo...

Grande!

María M. Bautista dijo...

Mil gracias a los dos.