martes, 19 de abril de 2011

Vampiros en Mesopotamia

Cortadles los tendones o atadles los tobillos, pero que no regresen del subsuelo. No dejéis que regresen. No dejéis que abandonen el espacio asfixiante de la tumba. Ellos envidian vuestra piel caliente y el sol con que peináis vuestros cabellos. Envidian el placer y los ratos ociosos. Tienen cuentas pendientes y envidian vuestro tiempo, vuestro ocaso lejano. Vendrán para teñir de negro la esperanza, de rojo la piel blanca. Vendrán para arrastraros al sótano del mundo:
envidian el dolor con el que dais la vida.

11 comentarios:

Jesús Beades dijo...

Pero separa los versos, que el poema funciona. :)

María M. Bautista dijo...

¿Tú crees? No lo había concebido como poema, pero puede que separe los versos (al menos para quedármelo yo). ¡Gracias por la sugerencia!

AFD dijo...

Me encanta. Felicidades. Y, sí, sepáralo en versos.

María M. Bautista dijo...

Muchas gracias, lo tendré en cuenta :)

Mae dijo...

Brutal.
Me has inspirado una entrada.
Al leerlo me ha venido inmediatamente a la mente un poema de Panero. De vampiros modernos.
(Luego, si quieres, le echas un vistazo)

Gracias!

María M. Bautista dijo...

Me alegra mucho haberte inspirado una entrada, ahora mismo voy a leerla :) Muchas gracias por tu comentario.

Sueño dijo...

No necesitas separar nada. No son versos. Es que tu prosa está viva. Es una delicia leer cada frase, solo por su ritmo, solo por el significante; el sonido con que fluye y con que desborda. Jesús Beades dice que el poema funciona, yo digo que haces que la prosa pulse.

Pero lo mejor es que no es solo eso. Porque el significado que la música encierra es también asombroso. Los colores.

María M. Bautista dijo...

Como suele ocurrirme, veo en tu comentario más significado que en el propio texto. Y halagos que no merezco. Muchísimas gracias.

Maria TLV dijo...

Se me antoja un comentario algo banal, pero me temo que no he podido evitar el preguntármelo (y preguntártelo)... ¿Porqué en Mesopotamia? (aunque parto de la base de que puede no existir ningún motivo particular).
Me gustan especialmente las dos últimas frases, no sé porqué ese "sótano del mundo" se ha asociado en mi mente con el "erset la tari" (la "tierra sin retorno", el otro mundo) de los sumerios (ahora que lo pienso, posiblemente haya tenido que ver con Mesopotamia resonando en mi mente desde el título). En todo caso, me gusta mucho leerte. Un abrazo grande.

María M. Bautista dijo...

Pues no vas nada mal encaminada. Efectivamente ese "sótano del mundo" es el otro mundo sumerio. Por eso son "Vampiros en Mesopotamia": las creencias sumerias decían que las personas que morían vírgenes, o con asuntos pendientes, volvían para "molestar" a los vivos, porque los envidiaban. Podían volver además acompañados del demonio Lilitu, que dificultaba los partos y las relaciones sexuales. Éste es el origen del mito de los vampiros. Por eso se llevaban a cabo rituales de mascalismo, que consistían en cortar los tendones del cadáver o atarlo, para que así no puediese salir de la tumba y regresar al mundo de los vivos. Y ésta fue la inspiración para mi texto.
Espero haberme expresado más o menos bien, jajaja.
Me ha hecho mucha ilusión tu comentario.
Un abrazo muy fuerte.

Ignacio Carcelén dijo...

No os detengáis, aquí nos sois bien recibidos. Pasad de largo, y correr sobre los caminos.