domingo, 13 de marzo de 2011

David Copperfield

En los ojos de Emily. En la boca de Dora. Antes de haberla visto. Cuando la dejó atrás. Él siempre la buscó. Siempre la quiso. Porque Agnes era el dedo firme que señala el cielo. El camino seguro entre las zarzas.

1 comentario:

AFD dijo...

El corazón de Dickens en unas líneas.