viernes, 25 de febrero de 2011

Nadie es nadie

En los vagones silenciosos del metro no soy nadie. Mis ojos se vacían y se alejan, igual que en la antesala de la muerte.

En los vagones silenciosos del metro nadie es nadie. Los ojos se vacían y se alejan.
Y en los cristales que dan al negro túnel bailan las sombras de fantasmas vivos.

12 comentarios:

Beíta dijo...

Terror en el transporte público
(también hay zombies, como en la canción de Alaska...)
;)

María M. Bautista dijo...

Jajaja, cómo no.
Muchas gracias por comentar.

¡Un beso!

Mae dijo...

Me encanta :D
Yo también siento esa despersonalización. Y esas siluetas desdibujadas en el cristal... Muy plástico.

Y qué sorprendente casualidad: hemos coincidido (más o menos) en el tema de la última entrada.

María M. Bautista dijo...

Muchas gracias, Mae. Bonita coincidencia :)

eligelavida dijo...

Tremendo pero cierto. Tienes un interesante y artístico blog. Te sigo.

Por cierto, me encanta la fotografía de tu perfil...

Un saludo!

María M. Bautista dijo...

Muchas gracias. ¡Otro saludo!

Sueño dijo...

antesala de la muerte, me recuerda a uno de mis textos preferidos de Aleixandre: La muerte o antesala de conducta.

María M. Bautista dijo...

Muchas gracias por comentar, Sueño.
¡Un beso muy fuerte!

ángel dijo...

Espléndido, María

María M. Bautista dijo...

Gracias, Ángel. Un saludo.

Miriam dijo...

Que tremendo es sentirse muerto.
Que explosión de alegría cuando un día, sientes que vuelves a llenarte de vida y esperanza
Feliz Pascua.

María M. Bautista dijo...

Muchas gracias por pasarte por aquí, Miriam. Feliz Pascua a ti también.