domingo, 5 de diciembre de 2010

No me gusta la poesía

No me gusta la poesía. Creo que sólo me gustó de niña, cuando era un juego más. Pero no ahora que es lo inevitable.Ya no puede gustarme, porque me quita el sueño y ensombrece mis ojos y mis horas. Porque aparece sin que yo la busque. Ya no puede gustarme, porque la he visto en lugares terribles: la he visto en las afueras de las grandes ciudades y la he visto en la guerra y en el vértigo, en la tierra arrasada, en los barcos hundidos y en los niños enfermos, en las columnas de humo de las fábricas, en este cielo sucio y sin estrellas. Y la he visto en mi cuerpo cuando tiembla de frío.

24 comentarios:

Beíta dijo...

Para lo bueno y para lo malo...

¿Qué tal prima?
;)
¡Un besote!

María M. Bautista dijo...

Yo bien, ¿qué tal tú?
¡Otro besote!

Adaldrida dijo...

Cuánta razón tienes.. aunque yo también la veo enel agua, en mi niñez, en los regalos, en el color azul, en los libros... y por eso me gusta.

María M. Bautista dijo...

Sí, es verdad que también la veo en muchos lugares que me gustan. Pero eso no hace que la poesía en sí me guste: verla y escribirla suele ser doloroso, porque tiene además mucho de obsesivo, de comportamiento casi enfermizo.

AFD dijo...

De acuerdo contigo, María. La poesía es, a lo menos, incómoda. Viene cuando nadie la llama. Quita el sueño. Te hace contar sílabas cuando tendrías que concentrarte en el oscuro camino, y en el volante, y en el destino que te espera.

Tu entrada me recuerda la frase genial de Pepe Grillo cuando Gepeto sueña con un niño de verdad (en el Pinocho de Disney, claro!): "Buena idea, pero poco práctica." Ojalá la poesía pudiera seguir siendo un títere. Pero no.

E. G-Máiquez dijo...

Qué gran entrada, aunque dolorosa. Se trata de superar el estadio estético. A la poesía, más allá de que nos guste, se la puede amar.

María M. Bautista dijo...

Estoy de acuerdo contigo, Enrique: amarla sí es posible, pero creo nunca con gozo, sino como a lo que es misteriosamente doloroso. Y sobre todo es posible amar ciertos poemas y a ciertos autores.

También coincido con tus palabras, AFD. Creo que cuando dices "ojalá la poesía pudiera seguir siendo un títere" resumes perfectamente ese sentimiento de impotencia ante la poesía que viene sin llamarla (y viene para desvelarte), ante la imposibilidad de volver a hacer simples juegos con ella, como hacen los niños (y muchos que no son niños, pero tampoco poetas).

Muchas gracias a los dos.

Erik Skauch dijo...

La poesía tiene mucho de dolor nostálgico, de malo conocido. Enhorabuena por el blog, lo añado a la lista de "seguibles".

María M. Bautista dijo...

Lo que no sé es si es verdad aquello de "mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer". Lo mismo la poesía nos priva de muchas alegrías, o al menos de muchos momentos en paz. Aunque también puede que no. Supongo que nunca nos dejará saberlo.

Muchas gracias por dejarte caer por aquí.

luna dijo...

maldita poesía, maldita







y besos lunares.

María M. Bautista dijo...

Gracias, Luna.

¡Besos!

Anónimo dijo...

Hermoso poema. No dejes, mirándola y fraseándola así, que llegue a gustarte.

María M. Bautista dijo...

Muchas gracias. Haré lo que pueda.

jamartalo dijo...

Acabo de descubrir este poema en otro blog ("un poema cada día" se llama) y he venido a ti. Cómo me gusta. Me han interesado también otras entradas (los prisioneros, escalofriante, la imagen de la corona que no pesa, con el comentario de tu madre y tu poema tan cierto...)Gracias, María, por compartir todo esto con nosotros. Estaré pendiente de lo que escribas

María M. Bautista dijo...

Muchísimas gracias a ti y bienvenido.

Anónimo dijo...

No te gusta la poesía, pero ¡caramba!, cómo la dominas. Es admirable y envidiable que a tu edad se pueda escribir el verso con tanta precisión técnica y con tanta madurez poética. Creo que vas muy bien encaminada en el destino de la poesía.

No te gusta la poesía, pero me parece que a la poesía tú sí le gustas.

Saludos

María M. Bautista dijo...

No sé si le gusto...creo que mantenemos una relación un poco complicada. Aunque sin tensión no hay fuerza poética.
Muchas gracias por unas palabras tan halagadoras.
Un saludo.

Miriam dijo...

Tus entradas me llevan a otros mundos...
O al mmismo que veo pero disfrazado.
O quizás el que va enmascarado sea el que creo vivir cada día y el que me muestras la vida sin maquillaje

Sea como sea, te deseo una Navidad poética Pero de las de poesía tierna y romántica, brillante y dulce, inmensa y sencilla, de Dios y de Niño.

Gracias por el blog

María M. Bautista dijo...

Gracias, Miriam.
Feliz Navidad a ti también y, ya de paso, a todos vosotros.
Que paséis unas muy buenas fiestas.

Doctor Letra dijo...

Like it. Encontrar la poesía en las tiendas de helados, en los sabores de melón y en los cucurucchos parcialmente rotos es lo que me hizo odiar la poesía.

María M. Bautista dijo...

Y eso que no son los peores sitios donde se la puede encontrar.

Muchas gracias por tu comentario.

Miguel Rual dijo...

Brutal María! Qué razón tienes! Obsesiva y corrosiva!

María M. Bautista dijo...

¡Gracias, Miguel!

Anónimo dijo...

A mí sí me gusta la poesía, pero lejos de los jerarcas que la premian, que la controlan, que la adulan como si nadie se diera cuenta y que despistan a los que no entienden qué cosa es que la poesía sea.

Y en ese camino, María, ya vas bautisada. Eso parece.
Lu Folino.