lunes, 25 de octubre de 2010

Calle Torrelaguna

Hace unos días me extravié en una calle que es una calle soñada, si lo soñado es la sombra del recuerdo. Para mí no fue más que un espejismo. Ni siquiera sé ya en cuál de sus casas fueron los soles mis primeros días, las lunas fueron mis primeras noches. Porque las horas de Torrelaguna están bajo el cristal de unos ojos distintos, tienen ya la medida de otros pasos. 

1 comentario:

Anónimo dijo...

La calle extraviada fue a tu encuentro,
soles de un espejismo tras los pasos,
los ojos o el cristal buscan la niña.