domingo, 26 de septiembre de 2010

Nefertiti anciana





Tal vez sea la verdad lo que la hace tan hermosa y la afirmación del tiempo lo que la hizo inmortal.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

La belleza la inviste de verdad
y, en sentido contrario, se reafirma
el tiempo en la inmortal sed de palabras.

María TLV dijo...

Nefertitis vivientes.

Están en el supermercado, en el Mac Donalds, a veces fregona en ristre, a veces envualtas en gasas blancas visitando iglesias, a veces con la cabeza cubierta e indicios de tatuajes que antes cubrían sus rostros.

Cuello finísimo, rostro ovalado y rasgos afilados apuntando al cielo, ojos de almendra y nariz delicada. Una majestuosidad sin aspavientos ni pretensiones, atemporal y atávica. Una afirmación del tiempo.

Definitivamente, cada vez que me cruzo con algunas etíopes, no puedo evitar sentirme en presencia de Nefertitis vivientes.

Gracias por tu blog.

María M. Bautista dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo, María. Yo también me he sentido a veces ante Nefertitis vivientes al cruzarme con algunas africanas. Su belleza parece revestirse de eternidad, precisamente por su digna afirmación del tiempo.

Muchas gracias a los dos.
Un beso.