jueves, 22 de julio de 2010

Y el azul de repente

En estos días de julio recuerdo la Avenida de la Libertad y el sol tan alto. Un mediodía en una playa de Kelibia, donde tenía lleno de sal el pelo. Los campos de cultivo y el ocaso al final de una carretera. Una noche en Mahdía en la que nuestros ojos eran luciérnagas y apenas se distinguían el zumbido del mar y los mosquitos.
La subida a Gammarth y el azul de repente.

1 comentario:

Anastasia dijo...

Yo también lo recuerdo
y deseo que se repita.