viernes, 9 de julio de 2010

Niños jugando

Los que estaban distorsionados eran los niños anteriores, los que crecían sanos y felices en un mundo ensombrecido siempre por la enfermedad y por el hambre. Los que tenían actitudes adultas ya en la cuna. Los que parecían viejos en brazos de sus madres. Pero no éstos, que son torpes y frágiles, como todos, y que no entienden los juegos oscuros que mueven el mundo de los mayores.